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Sábado 31 de Julio de 2010
Municipios
Municipios 05/03/2010
Vino del 'bueno' y paletilla de cordero para tratar el Plan General

Reverón desembolsó más de 500 euros en una comida de 'trabajo' de siete personas

Cuando todavía era imposible presagiar la oposición popular que emergería un año después, la concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Santa Cruz, Luz Reverón, desembolsó un total de 536 euros por una comida de 'trabajo' para tratar, supuestamente, el Plan General de Ordenación (PGO). Una cita con la alta gastronomía, celebrada el viernes 20 de junio de 2008, a la que asistieron un total de siete personas, entre los que se encontraban, según la factura, técnicos relacionados con el planeamiento. El lugar elegido, sin duda, uno de los restaurantes más lujosos de la capital tinerfeña: El Covacho de Pedro.

D.C. / Santa Cruz de Tenerife
Vino del 'bueno' y paletilla de cordero para tratar el Plan General
Luz Reverón y varios de sus técnicos en Urbanismo.
El Digital de Canarias


Basta una ojeada al expediente de fondos librados de la caja de Urbanismo por Reverón para comprobar lo caro que le cuesta a la ciudadanía el día a día de la Gerencia. Una lista de gastos entre los que destaca, especialmente, la comida del PGO. Más de 70 euros por cubierto en una cena en la que no faltó de nada. Manjares de lujo, vino del 'bueno' y licores para poner el broche a una semana de trabajo. Todo con dinero público aunque, como dice el expediente, son simples "gastos corrientes para el correcto funcionamiento de la Gerencia". No importó demasiado la crisis ese día. Las altas cifras de pobreza que registra la capital y el imparable aumento de la demanda de ayudas sociales, que meses después llevó a la declaración de Emergencia Social, no fueron obstáculo alguno para el disfrute de los siete comensales. El menú, de hecho, no tiene desperdicio. Para abrir boca, seis cañas de cerveza, un Martini Blanco y dos refrescos. 21 euros menos de la caja. Llega el momento de pedir los entremeses y las bebidas. Para picar, dos raciones de lomo ibérico, dos de surtido de quesos y cinco 'tosta de foe'. Y la cuenta ya va por 131 euros. En un buen festín no puede faltar vino de altura. Para la ocasión, un Tinto Pesquera, bueno, mejor dicho tres. Cada botella costó la friolera de 38 euros, es decir, 114 euros para disfrutar de uno de los Ribera de Duero con más solera. Eso, y seis botellas de agua, hacen un total de 256 euros. Y todavía falta el entullo. Llegada la hora de pedir el grueso de la cena, los asistentes tampoco escatimaron en gastos. Tres comensales optaron por el pescado y coincidieron en la elección: lomo de bacalao confitado con encebollado. Cada plato, 18 euros. Aún así, más económico que la carne. El cochinillo, por el que se decantaron dos personas, costó 22 euros por cabeza. Lo más caro, sin embargo, fueron las dos paletillas de cordero que se sirvieron en la mesa. Cada una, 26 euros. Cuando todavía faltaban los postres, la cuenta alcanzaba ya los 400 euros. Tocaba el turno a endulzar el paladar. Tras tan suculentos manjares, seis sorbetes, uno de ellos de mojito cubano, y un pastel de chocolate. Con los cinco cafés y dos cortados posteriores, la caja perdía 43 euros más. Cuando parecía que llegaba el momento de levantarse, curiosamente, la cita debió animarse, ya que los siete asistentes optaron por continuar con el dispendio y se pasaron a los licores. Dos ginebras Hendricks, dos Grappa (aguardiente de orujo), dos Pacharán y una ginebra Black Wood's. Total de la cena: 536 euros con 13 céntimos, incluidos los 18 euros del pan. GUSTO POR LA GASTRONOMIA La comida en El Covacho de Pedro no es, no obstante, el único contacto con la gastronomía que aparece en el expediente. Entre las distintas facturas a las que ha tenido acceso este digital, llama la atención una comida celebrada con motivo del tradicional Paseo Romero de la capital, el domingo 11 de mayo de 2008, en el restaurante Bulan de la calle La Noria, propiedad del empresario de la noche Carlos Quintero. Una comida por la que se pagó 426 euros a cuenta de la caja de Urbanismo. Pero hay más, muchas más. El 17 de junio de ese mismo año, otra comitiva de la Gerencia desembolsó 430 euros en el Coto de Antonio. En el restaurante Oliver, un viernes, la cuenta ascendió a 475 euros, a las que se suman cerca de diez facturas inferiores a 200 euros. Reverón, inclusó, pagó hasta un bocadillo del 'Viva María' con dinero de la caja (4 euros). No hay que olvidar que la máxima responsable de Urbanismo cobra más de 58.000 euros al año. El PSOE ha pedido su dimisión y la del gerente de Urbanismo, Eduardo Risueño, tras conocer el expediente. Los socialistas argumentan que los gastos de la caja se deben emplear en cuestiones "excepcionales", y no el mantenimiento diario del 'tren de vida' de la edil. Reverón ya tuvo que 'dar la cara' en la última sesión plenaria ante una pregunta, precisamente, del portavoz del PSOE, José Ángel Martín. En aquella ocasión el motivo fue los gastos reparados por la Intervención en un polémico viaje a Madrid de septiembre de 2008. En el próximo pleno tendrá que volver a dar explicaciones, pero esta vez por las cientos de facturas que los socialistas consideran "excesivas" y que han visto la luz pública hoy.
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